La magia del Ho’oponopono

Keny Aparicio Artículos

!Aloha!

Querido ser de luz,

Cuando la gente me pregunta Keny qué es el Ho’oponopono. Suelo responder es el resultado de darte amor, perdonarte y encontrar la ansiada paz que todos deseamos. Hace un par de años atrás había leído un libro sobre Ho’oponopono de la psicóloga Jose Maria Cabanillas.

Fue muy interesante leer ese libro pero en ese entonces no estaba preparada para asimilarlo. Me parecía que era demasiado fácil cambiar mi estilo de vida y sanar con la repetición de un mantra de palabras que dicen.

Gracias, te amo, lo siento por favor perdóname.

El conocimiento no ocupa espacio y que podamos ser profesionales y/o universitarios no quiere decir que tengamos la verdad absoluta o porque practicamos yoga y meditación no significa que ya seas iluminado (a). La verdad es que para todo en la vida tenemos que ser responsables.

Dedicamos nuestra vida a ser responsables valga la redundancia en lo cotidiano, familiar, laboral y/o profesional y dejamos de lado nuestra parte espiritual y emocional abandonando el tomar consciencia de todo lo que pensamos decimos y hacemos. Y esa es la razón de todo el sufrimiento que cargamos.

Queremos alcanzar la perfección en todo omitiendo que debemos prestar atención a nuestras emociones y además a nuestra parte espiritual a ese gran universo que somos desde la conciencia humana y que yo le llamo Dios.

De una cosa estoy segura si tu vida espiritual no está bien, todas las demás áreas en materia serán un Caos por mucho que te esfuerces y ores. Decidí pedir ayuda cuando había tocado fondo, física, mental y económicamente. Estaba atravesando el más grande de los desafíos que había vivido en toda mi vida.

Entre tanto dolor, perdidas, confusión y frustración empecé a reflexionar y hacerme consciente de que algo en mí no estaba bien, sufría ataques de ansiedad, depresión, perdida del cabello, fragilidad en las uñas, temblores, retención de líquidos en las piernas, dolor al caminar y picazón en las mismas.

Enrojecimiento de la piel así cuando decimos tienes la piel como la cascara de una naranja también sufría de cambios emocionales bruscos, falta de motivación aumenté mucho de peso, y encima de todo eso me descartan hipotiroidismo (la enfermedad de graves) Yo no quería vivir más.

Había perdido el sentido de la vida.

Cuando mentalmente no estás bien suele ser muy peligroso puede llevarte a cometer los peores de los errores o terminar en una locura crónica. Hoy solo quiero decir Gracias Ho’oponopono porque de no haber sido por la práctica de este maravilloso arte haiwano no sé que hubiera sido de mí.

Con este artículo quiero hacerte saber que no importa cuantas injusticias hayas sufrido ni cuan dolorosa es tu situación y cuantas veces hayas orado sin resultado ni a que religión pertenezcas. Nada de eso vale la pena si no buscas a Dios en el lugar correcto. Dentro de ti.

Cansada de tanto andar sin resultado alguno y en la búsqueda de mi sanación encontré de nuevo a Ho’oponopono en un seminario que presentó Mabel Katz en Amsterdam The Nederland. Cuando me avisaron de esto enseguida me dije. Voy a ir a ese seminario.

No creas que para mí fue fácil salir de mi habitación vestirme e irme.

Mi propia mente me estaba jugando una mala pasada, pero aun así saqué fuerzas y partí para el lugar del seminario. Apenas llegué quería irme, me sentía incomoda, rara y del otro lado quería quedarme, me dio de todo; náuseas, miedo, deseos de llorar incomodidad todo lo malo que sabe hacer la mente con nosotros cuando salimos de la zona de confort.

Media hora después ya me sentía bien con tan solo escuchar cada palabra llena de amor que decía Mabel Katz respondiendo a cada una de las preguntas que le hacíamos y hablando de como el Ho’oponopono había cambiado su vida.

Creo que yo fui una de las que más preguntas hizo. Yo sólo pensaba en como puedo sanar sin tener que usar tantas pastillas por día. Suelta y confía eran las palabras que más enfatizaba la líder. Para mi fue la mejor terapia y el mejor tratamiento que yo haya podido recibir.

Encontrar la sanación a todos mis males. Al día siguiente empecé a leer su libro El camino más fácil y a poner en práctica todas aquellas herramientas que te brinda. Empezó a surgir en mi mucha paz, las personas que tenía cerca de mí notaron el cambio.

A pesar de que en su ignorancia y en la búsqueda de la sabiduría de Dios a través de la iglesia evangélica también se burlaban y me decían que todo eso iba en contra de Dios, que eso era una estafa para que le pagarán entradas al seminario y le comprarán libros.

Yo solo escuchaba y me reía ya no discutía ni me afectaba lo que dijeran yo estaba en mi proceso de sanación con resultados visibles y no iba a echar por la borda mi paz después de haberme costado tanto. y justo en ese momento me realicé que había dejado de importarme la opinión ajena.

Cuando empecé esta practica tenia ya 6 meses de estar bajo tratamiento por la tiroides, la depresión y todos aquellos síntomas que sentía a causa de haber dejado el control de mi mente a manos y dominio de ella misma.

Tuve cita con la Dra endocrino  como cada mes según el seguimiento médico, ella desde un principio me dijo que esa enfermedad era para toda la vida, aquello no lo acepté como una enfermedad sin cura más bien me dio coraje e ir detrás de una posibilidad de sanación por que si otros lo habían logrado yo también podía hacerlo.

Tienes que tener la convicción de que vas a sanar

Una semana antes tenía que hacerme exámenes de sangre y orina como es establecido. Cuando fui a la entrevista con la doctora esta me pregunta cómo estoy y qué estoy haciendo además del tratamiento médico, le cuento lo que estaba haciendo, integrando Ho’oponopono.

Ella entre sonrisas y un poco escéptica me dice muy bien, sea lo que sea que estés haciendo continua has mejorado mucho por los resultados del laboratorio y mirándote en tu aspecto físico podemos decir que estas bien. ¿Verdad?

Me siento muy bien, respondí, aunque pudiera estar mejor. La dra me dice a partir de hoy te voy a bajar la dosis de las pastillas. Solo te voy a dejar dos x día y te doy cita para dentro de 4 semanas si en ese periodo notas algo anormal llama urgente.

Yo estaba feliz no sabía si llorar de alegría y brincar de felicidad como hacen los niños cuando les obsequian algo que desean tener mucho. Salí del hospital mirando al cielo y dando gracias a lo divino, por tanto, cada progreso en mi proceso de sanación me motivó más y más a profundizar en el Ho’oponopono.

Inicié el camino de búsqueda y aprendizaje master entre la práctica y la teoría para poder llevar mi mensaje y ayudar a los demás con esta herramienta de espiritualidad tan efectiva. Me transformé y aprendo con los mejores mentores en esta ciencia de la espiritualidad Hew len, Joe Vitale y Mabel Katz.

Mis resultados son un caso especial antes de cumplir el año en tratamiento ya me habían dado de baja del hospital en relación a todos los males que sufría.

Increíble me decían todos cómo has podido sanar y cambiar tanto con un mantra, agua solar y otras simples herramientas de la espiritualidad usando Ho’oponopono. Hoy no me siento solo agradecida sino la mujer más afortunada.

Antes me quejaba y maldecía la enfermedad, con Ho’oponopono aprendí amarla y bendecirla porque si estaba presente en mi vida era porque formaba parte de mi y yo era la solución. En realidad, no estaba enferma eran mis programas mis memorias yo causé la enfermedad en mi.

Empecé a enfermar cuando mi foco estaba puesto en lo que me faltaba, me empecé a victimizar y le di la espalda a lo que estaba pasando en mi interior, en mi mente.

Del otro lado yo digo que la enfermedad vino para sanarme para avisarme que algo estaba presente en mi que no estaba bien y que de la única forma que podía corregir eso era haciéndome responsable, dándome amor y perdonándome.

Yo bendigo todo lo que pasé de otra manera no hubiera llegado a despertar, a conocer a Dios y a conocerme a mi misma y a mi árbol genealógico y no solo eso, también empezaron a sanar las demás áreas de mi vida. Los milagros empezaron acontecer sin esperarlos.

Fui detrás de Ho’oponopono por sanación física siendo inconsciente de que con Ho’oponopono hay una gama de posibilidades y milagros que nunca soñé a través de la espiritualidad.

No importa que religión practiques si no reconoces a Dios dentro de ti y sigues pensando que Dios es algo que está afuera y no conectas con él desde el amor el perdón y el agradecimiento y renuncias a ese estado actual de consciencia, programas y memorias que hay que sanar, nunca llegarás a tu tierra prometida (meta, objetivo y sueño alcanzado)

Conoce el Ho’oponopono sana y deja que lo divino te colme de milagros.

Gracias, te amo, lo siento por favor perdóname.

¡Yo soy el que soy!