“La gran lección de mi vida”

Keny Aparicio Artículos

Aloha!

¿Crees que el día de hoy es un día más de tu vida?

Mi reflexión es que el día de hoy es la oportunidad que te da Dios o el universo como le quieras llamar para poder vivir un día más. La única respuesta apropiada es dar las gracias. Vive en gratitud. Si no haces nada más que cultivar esa respuesta que es justo el gran regalo a este día tan hermoso  y único, si aprendes a responder siempre como si fuera el último día de tu vida entonces has aprovechado muy bien este gran regalo que es el día de hoy.

Observa la temperatura y no te quejes de ella quizás será el único día del mes que estará así. Disfruta de las nubes del aire, de la paz que te brinda el domingo. Disfruta de tu casa mira una película o vete afuera a caminar. Llama tu familia y si tienes pareja juntos hagan algo bonito. Cada día es una nueva oportunidad que te da la vida, Dios o el universo de aprender o emprender el vuelo hasta tocar el cielo. Hay muchas maneras de tocar el cielo y solo tú puedes darle sentido y dirección a eso.

Sigue tu pasión es lo único que te dará autorrealización en lo personal y lo profesional. Crea tu propia realidad. Los hombres a menudo se convierten en lo que creen que son. Si crees que no puedes hacer algo no podrás nunca si crees que puedes podrás hacerlo siempre aunque la vida te presente circunstancias que vallan en contra de lo que sueñas ser y hacer.

Poco cuando crees que puedes adquieres la capacidad de hacerlo aunque no la tuviera al principio. Esto es una frase de Ghandy la cual me identifico siempre con ella tiene mucho poder y me ha enseñado con toda su sabiduría a romper patrones limitantes que solo estaban en mi mentes y otras a comprender las situaciones que la vida me ha presentado. Nada llega por casualidad todo tiene un por qué y un para qué.

Estamos acondicionados por una sociedad bastante tóxica que se basa en la dominación el miedo y el control de nuestros actos ideas y moralidad y hasta de nuestras creencias además de la competencia que existen entre nosotros como seres humanos. Cuando estamos en la batalla de la vida experimentamos constantemente sentimientos que no nos gustan, tenemos pensamientos negativos y esto nos afectan como nos sentimos y lo que hacemos.

Estamos constantemente en esa batalla de la lucha contra la ansiedad y esto es una señal de que estamos desconectados de nosotros mismos, desconectados de la madre tierra y de todo lo demás. Es muy estresante fingir ser alguien sobre todo ser alguien diferente a lo que ya somos ser ese alguien que nos gustaría ser. Algunas conexiones, legados y conceptos de nosotros mismos han venido de algún lugar fuera de nosotros de nuestra alma. Las expectativas que queremos cumplir todo eso a veces nos va destruyendo lentamente.

La ciencia dice que el 80 y el 90 % de nuestros pensamientos son los mismos que tuvimos ayer y el día antes de ayer y no nos detenemos a pensar que nos sentimos de la misma manera de hace varios días atrás por todos esos viejos pensamientos repetitivos de varios días. Así vamos repitiendo por meses y años la misma conducta sin darnos cuenta que estamos creando una realidad que no queremos pero la atraemos por nuestros viejos patrones de pensamientos y actuamos en consecuencia a ello.

Ghandy dijo algo hermoso, nunca dejo que nadie camine por mi mente con los pies sucios. Piensa cuan profundo puede ser que realmente necesitamos empezar a elegir  que pensamientos dejamos entrar. Mira a tu pasado seguro tenias un amigo cercano a ti y conocías su conducta y conoces a los padres de tu amigo  y sus padres tienen la misma conducta y entonces un día le dices fulano eres igual a tu padre o madre.

En principio todos somos ese fulano y eso significa que él o ella son los únicos que no pueden ver sus conductas subconsciente porque son automáticas y el 95 % de la vida funcionamos de forma subconsciente, la familia y la comunidad nos inculcan creencias limitantes el 95% del día están repitiendo esas creencias de forma inconsciente. No podemos juzgarlo porque ellos también han aprendido todas esas creencias de sus mayores de sus ancestros y de la antigua sociedad o comunidad donde vivieron antes.

A menudos tenemos un pie en el acelerador y el otro pie en el freno. Algunas conductas inconscientes las adquirimos en los primeros 6 años de vida, son las que nos limitan entre lo que podíamos hacer y lo que no. A veces pensamos que nos falta algo que somos más felices si tenemos un mejor auto o una mejor casa o más ropas o una pareja diferente a la que ya tenemos o más dinero ect.

Pero de hecho esos obstáculos internos que se entrometen con nuestro disfrute, plenitud, aprendizaje y desempeño sigue allí y nada de eso material va a cambiará nuestro estado de ánimo o nos hará más felices. Claro está que existen casos muy aparte o circunstancias que están fuera de tu control e incluso situaciones que no esperaba llegaron sin que yo hubiera hecho algo malo, estaba en medio de un proceso de desaprender y aprender para crecer y darle a mi vida un cambio para mejor.

Pero eso fue como revolver todo lo sucio como si estuviera haciendo todo mal pues empezaron a llegar a mí personas conflictivas, problemas de salud y hasta problemas financieros las tres áreas de mi vida completamente jodida tocando fondo y en mi caso ni siquiera alguien podía ayudarme, me quedé sola lejos de mi familia y sin poder tomar contacto con ellos para recibir una palabra de aliento, le pedí ayuda y dirección a Dios esperando una señal y él tampoco me respondió pero qué debo aprender de todo esto me preguntaba siempre susurrando en mi llanto.

¿Cuál es la gran lección?

¿Por qué tengo esta intranquilidad en mi cuerpo?

¿Por qué tengo que estar haciendo algo que no puedo estar quieto conmigo mismo?

¿Por qué me han llegado todas estas situaciones difíciles?

¿Qué hice para estar recibiendo esto?

Comencé a comprender que mi problema real era la división entre la mente y el cuerpo y que ese acondicionamiento que recibí de mi comunidad de mi cultura y ancestros era lo que me había separado mi mente del cuerpo lo cual es terrible porque en verdad soy unidad soy esta totalidad. Comprendí que estaba rodeada de personas que realmente no me hacían bien que las dejé entrar a mi vida por miedo a la soledad pero no porque necesariamente teníamos compatibilidad. Comprendí que había una lección que aprender debido a mis errores y otros por crecimiento personal y que esto era un regalo que me estaba entregando la vida para que yo sacara el mejor partido de todo.

¿Cómo experimento la gran lección para sanar?

Después de buscar ayuda con un mentor encontré las respuestas a lo que debía hacer para sanar y experimentar la gran lección. Es un proceso con un camino largo pues el aprendizaje surge todos los días de mi vida, y con ello más pruebas. Pero el primer paso es

Centrar:  Si me alejo de todo entonces busco la paz meditando encima de una montaña a la orilla de la mar o en mi habitación ahí me encuentro sola conmigo misma y con mi paz. Si estoy encima de la montaña o un punto en altura estoy en mi centro desde allí puede ver mejor todo lo que pasa abajo, desde arriba y a lo lejos tengo más claridad. Pero la llave está en estar abajo meditando desde adentro del ruido buscando la paz en medio de la tormenta, centrándome en medio del huracán pero vibrando en energía más alta que todo aquello que tengo que confrontar. Eso es centrarse funcionar a un nivel más alto en vibración que todo el CAOS que hay a mi alrededor.

¿Cómo encontrar tu centro?

Mira tu cuerpo justo donde está el punto central de tu rectitud, se encuentra en vientre inferior debajo de tu ombligo en India le llaman Chakra pero en Norteamérica son las vísceras.

Para otros la energía se centra en su corazón y otros lo centran en el tercer ojo en medio del entrecejo. Todo depende de donde tu centres tu mejor y más alta energía en alguno de esos puntos que te he mencionado.

El segundo paso es

Expandir: Liberarte del ego ir más allá de tu mente tocar el cielo mediante la meditación soltar la carga aceptando que no puedes cambiar tu alrededor que no tienes el control de los demás de sus actos que solo puedes cambiar tus pensamientos siendo más positivo que solo puedes tranquilizar tu alma elevando tu conciencia a un nivel de amor y paz. Siendo responsable tú mismos de ti y dejando que los demás sean responsables de sus actos, sus palabras y consecuencias. No permitir que la basura de los demás te afecte. Recuerda lo que ellos hagan  es su karma y como tú actúes en consecuencia a eso es el tuyo.

Tercer paso es

Fluir:  En las batallas de la vida en ocasiones nadamos en contra de la corriente y el agua nos lleva por delante, creemos que nadamos bien y seguimos empeñados nadar al contrario de la marea esperando que llegue un salvavidas que nos saque de la alta marea. Lamentablemente no es así como siempre pensamos la realidad es otra. Fluir significa ceder, retroceder, dejar ir perdonar y soltar. Pararse con el objetivo de que cuando la creciente cese nos impulsamos con más fuerzas y continuar. Nadie puede ir más allá de una lección no comprendida por eso la vida nos la seguirá repitiendo una y otra vez hasta que seamos capaces de superarla y podamos pasar a la siguiente.

Cuando hice estos tres pasos empecé a mejorar emocionalmente. El problema siempre estuvo ahí, las situaciones, circunstancias, personas y cosas pero yo decidí vivir en paz por encima de eso y desde el amor a mí misma meditando encontrar la sabiduría para poder lidiar y entender la gran lección que me estaba poniendo la vida. Tuve que retroceder no porque lo quería sino porque las circunstancia así lo determinaron pero aquí estoy de pie entregándote mi mensaje y nunca me daré por vencida.

¡Gracias, te amo lo siento por favor perdóname!